Nos vamos al psiquiátrico Gastronomíco

Empezar así un post suena un poco raro pero es una realidad cuando le dices a tus amigos que van a comer en un sitio donde el más cuerdo está atado de pies y manos, así son las sensaciones después de probar la cocina y sala de La Alvaroteca.

Aparenta ser un sitio más de Malaga, un lugar sin nada en especial, pero engaña mucho, ya que si te fijas en el uniforme de los camareros ya te sorprendes, con chaquetillas de loco, bien amarrados para que no puedan agredirte con sus recomendaciones. Si bien nosotros sólo pedimos lo que había fuera de carta ya que nos pareció tan rematadamente loco y bueno que no nos lo creíamos. Desde la bebida un vermut fuera de lo normal.

Empezamos con amareto, foie y mermelada, seguimos con una crema de patata y foie con una yema curada y un salteado que boletus que te hacía recordar paisajes del campo aromas de otoño, a tierra y hierva. Limpiamos radical estas sensaciones con un poco de «scotbrite y estropajo verde» ya que a simple vista parecía eso pero de sabor desternillante mente increíble, a continuación raviolis a la carbonara con lascas de parmesano.

No podíamos dejar pasar la oportunidad de probar su bocata de calamares estilo La Alvaroteca, mezcla de color, sabor y texturas os lo recomiendo. Nada que ver con lo tradicional pero muy castizo a la vez. Cerramos la visita con unos postres que más bien te dejan medio loco ya que flipas de lo lindo con sus sabores, desde chocolates un toque fresco con pera limonera y otro que más bien parecía el cuarto de un niño chico!!!

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