Breve pero intenso…

Así describo mi experiencia gastronómica en La Galerna de Pedregalejo, de estas veces que no tienes ganas de cocinar, o de hacer de cenar, decides coger el coche e ir a un lugar donde es raro fallar.

¿Como describir «el Galerna»? Muy fácil, bueno, bonito y barato, las tres B. ¿Por qué?, pues muy sencillo, por que el lugar tiene un encanto especial, porque parece que estas en un bar de California, pero realmente te encuentras en el paseo marítimo de Pedregalejo, en Málaga. Las mesas y las sillas desiguales, el suelo bastante usado, en las esquinas puedes encontrar de todo, y con esto no digo que no este limpio si no que tiene un encanto especial. Un uso joven y atrevido y a unos precios muy asequible para todos los bolsillos, Entre 7 y 9€ como mucho.

¿Que comer? Hamburguesas que ya están diseñadas, ensaladas o sandwich, tu eliges si te lo comes fijándote en la carta o decides hacértelo tu a tu manera. Ya que ellos te dan esa posibilidad, coges una carta pones tu nombre, y decides que te vas a comer, como si estuvieras haciendo una encuesta de satisfacción.

Por cierto, podéis desayunar, merendar, comer y cenar, o si bien preferís tomaros unas cervezas podéis hacerlo en la terraza del lugar con unas vistas a toda la bahía de Málaga.

¿Que mas se puede pedir?…..eso ya lo dejo a vuestra elección, ahí ya no me meto, yo se que cuando voy me gusta probar y probar….

PD: no tengo fotos del sitio, pero si bacheáis en mi instagram @teprueboytedigo podéis deleitaros con las instantáneas!!! #rompiendoelpaladar #gastrosophia

 

 

Alea Iact Est (la suerte está echada)

Pues bien con este nombre me dirijo al restaurante Alea, ubicado en el centro de Málaga concretamente en calle Fajardo. ¿Cuando te llevan hablando de un sitio, y además con buenas referencias pues tienes interés por ir? Pues allá que vamos.

¡¡¡Sorpresa!!! El sitio cambia de dueño repentinamente, cambia de personal, dejando a un par de camareros, que trabajaban como antes y no cambiando la carta de cocina, que para ser un sitio en el centro de Málaga, debería de ser así para poder agradar a más público jugando con los diferentes sabores, platos y temporadas…etc. ¿Por qué sorpresa? porque los platos son un autentico fiasco, nada de lo que pedimos estaba bueno, ni unas míseras croquetas del puchero de toda la vida, con la bechamel mal cocinada y sin sabor. Vaya, con ellas se podía hacer mezcla para adecentar una pared en malas condiciones. La ensaladilla rusa, no tenía el sabor ese que buscas cuando la pides, ese frescor, y esas buena mezcla de papas con mahonesa y atún con su huevo bien cocido.

Pedimos una torta de estas que se llevan ahora de la famosa marca Inés  Rosales, las cuales me encantan para merendar, esta vez estaban aderezada con tomate seco, burrata y canónigos, es decir una ensalada de-construida o algo por el estilo, por llamarle de alguna forma. Buah, solo tengo que decir eso, a más inri, como me gusta sorprender y atreverme a probar lugares nuevos, decido ir con mi jefa y ya supongo que sabéis la opinión que me dio.

En fin, para no volver en una temporada larga, y por supuesto no se lo recomiendo a nadir, porque para que te roben, porque fue un robo por el precio abusivo de los platos, no le deseo a nadie de que vaya a probar este restaurante de Málaga.

No pongo ni fotos, porque no tenían buen aspecto los platos, ni las presentaciones.

 

Nerva, mucho más que un pasodoble.

¿Quien no conoce Nerva en Málaga? Habrá gente que no lo conozca, pero si le preguntas a tus abuelos o a tus padres seguro que sí, que te hablan de esta cafetería tan singular. Ubicada en calle Cristo de la Epidemia entre Fuente Olletas y en uno de los barrios más singulares de la capital malacitana. La Victoria.


En sus principios servía de alimento a los taxistas de Málaga y de entretenimiento mientras cargaban a los clientes, por tanto si sus paredes hablaran contarían más de una historia bastante interesante. Actualmente es regentada por Joaquín, (Quino) para lo allegados. Él es hermano de Antonio Fernandez e hijo de Agustín Fernandez, el alma mater de Nerva, por eso le viene el nombre, porque Agustín es un gran entendido de la tauromaquia. Si no, mirad en las paredes la cantidad de cuadros que hay en referencia a este arte. De echo si lo apreciáis bien, vais a encontraros a Antonio vestido de corto y en la Malagueta. Ya solo os queda que él os cuente la historia.

¿Por que Nerva? Pues por que me pilla cerca de casa, por que es conocido por las redes sociales y por que tiene buenos productos que elaborados con buenas manos hacen que su carta sea apetecible todos los días. Cabe destacar que en épocas especiales como pueden ser la Semana Santa o la Feria, grandes semanas en Málaga, el lugar se contagia del ambiente que se respira y transforma algunos de sus platos para hacerlos mucho más distinguidos y atractivos, entre ellos: los capirotes de bacalao o capotes de pringá. Ahh!!! se me olvidaba, la cerveza, cuando vayas pide la Champion que es la que está más buena, y mejor tirada, ya que tiene una espuma que pudiera parecer merengue.

Bueno vamos a lo que vamos, comer en Nerva es degustar cocina típica malagueña pero con ligeros toques sofisticados, lo mismo te sirven un Gazpachuelo en copa de daikiri, que una bola de ensaladilla rusa con consistencia. Por cierto sobre la ensaladilla rusa os dejo aquí un enlace para que descubráis este plato al cual le han concedido un premio, por ser el mejor de Málaga.

También destacar el queso payoyo azul Andazul, que esta para chuparse los dedos!!!! Y el jamón, para que hablar de él, os recomiendo que lo probéis. Las croquetas en su punto de fritura, la presa ibérica bien servida con sus papas fritas; y los huevos con chorizo y pimiento, que se te hacen los ojos ovillos solo de mirarlo. No te digo más si te los comes…

Es un auténtico espectáculo, en fin, ya sabéis si queréis comer cocina tradicional malagueña este puede ser una de las experiencias más sabrosas que te lleves a la boca.

En este caso y como destaco al principio creo que uno de los mejores maridajes que puedes hacer es un cerveza, o si no te gusta como es mi caso, puedes pedirle a Quino que te prepare un Vermut, y así ya te das cuenta de lo que estas pidiendo.

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Al Tun-Tun-Tun-Turun, Tunante…

Esta es una de las experiencias que tienes que probar si eres de Málaga o vienes a la ciudad y quieres probar auténtico sushi. Situado a escasos metros del centro de Málaga en el barrio de Nueva Málaga, concretamente en calle Jose Iturbi 5.  Muy atrevido por su parte situarse en estos barrios donde esta cocina no se conoce mucho….


En una esquinita y haciendo gala de lo que allí se cuece nos decantamos por Tunante. Este lugar esta regentado por Benjamin de la Mata, para mi uno de los mejores sushiman de la provincia, después de visitarlo varias veces en diversos espacios gastronómicos, por fin abrió su propio local donde es el amo y señor de su cocina y donde tienes la suerte de probar todo lo que sale de su mente.

Como no sabía muy bien qué elegir me decidí a apostar por sus sugerencias, y la verdad que fue todo un acierto, claro está, el nos preguntó que por que materia prima nos decantamos más y no pude resistirme a decir el Pez Mantequilla. Para mi y para ella que siempre viene conmigo a estos lugares, y decide conmigo que comer y que probar, para ella, también es el mismo placer el que sentimos al probar este pez tan singular!!

De primero un Tartar de Salmón, Atún, Mango, Pepino y una ligera base de arroz. En su conjunto un plato muy fresco, nada de salsas que se hacen notar o especias que marcan demasiado el sabor en la boca y que no te dejan apreciar realmente el producto estrella. Este si es un tartar, lo digo y lo recalco por la sensación tan fresca que tenía en la boca no la cambio por nada. Muy agradable, en fin, que lo probéis!!!

De segundo una bandeja con unos Maki para el que no lo sepa (rollito de arroz con un centro, esta vez de pez mantequilla y envuelto en alga Nori) y unos Niguiri ( una cama de arroz con forma de dedo pulgar de la mano y justo encima un trocito de pescado que como vuelvo a repetir de pez mantequilla) aderezado a gusto con salsa de soja.

Una combinación de 3 culturas en un mismo plato fue una de las sugerencias del chef en cocina caliente, esta vez unos rollitos japoneses de fideos cristal con algas y verdura, unos triangulitos hindúes de cordero con mucha verdurita y unas croquetas de wayu con parmesano con un toque picante que estaban de rechupete.

Para finalizar unas gzoyas de rabo de toro en su jugo que estaban muy buenas, pero la carne no estaba todo lo blanda que se desea a la hora de probar dicha «empanadilla».

Maridamos esta fantástica cena con un par de copas de Cloe 2016, monovarietal de Chardonnay de Chinchilla de la Bodega Doña Felisa de Ronda.

PD: Para volver a repetir con unos amigos e ir probando esta deliciosa carta de sushi.

Una noche con Calma….

Cuando por casualidad pasas por delante del restaurante y has visto que tiene movimiento en las redes sociales y tiene una decoración liviana pero que en el fondo te atrae o te atrapa, pero no te atreves a dar el paso para entrar y descubrir su cocina. En esa situación es en la que yo me ví anoche, pero por suerte para mi dí ese paso y la verdad estuve muy gusto.  Entramos en  la Calma Gastrobar. Mi acompañante dice que donde yo vaya ella me sigue por tanto a por todas.

Decidimos sentarnos en una mesa escondida si se le puede llamar así, ya que tiene un espacio al principio con mesas altas y seguidamente cuando pasas la barra tiene una serie de mesas bajas, unas 12 mas o menos, pues justo al lado de la barra junto a unas de sus columnas fraguadas como antiguamente, o mejor dicho el pilar tal y como se hizo, justo ahí decidimos sentarnos. Aunque parezca mentira y estés rodeado de varias mesas y casi que puedes darle con el codo al comensal de al lado, la velada fue muy íntima ya que cuando te sientas y te da la sensación de estas separado del resto y  te sientes como un pequeño reservado.

Después de mirar un par de veces la carta y revisar detenidamente todo lo que albergaba su cocina, y lo recalco por que la carta esta muy bien, pero cuesta un poco de trabajo de leer, ya que esta todo escrito junto y apelmazado pero detenidamente te enteras de lo que ahí se cuece; y de una breve explicación del maître de las sugerencias fuera de carta, decidimos lanzarnos a probar. De primero y creo que fue un gran acierto una Ensalada Cesar con versión del propio restaurante: huevo poché, lascas de Parmesano, una selección de brotes verdes, laminas de pan y un crujiente bacon muy agradable, de 7 sobre 10.

Seguimos con un falso maki de queso de cabra relleno de foie con un chutney de tomate que para mi gusto estaba un poco picante pero puedo entender que para gustos los colores, con unas flores comestibles y unos brotes que para mi sobraban ya que daban demasiado olor y sabor al foie. (Estamos hablando de sabores potentes tanto en nariz como en boca), pero aún así creo que desentonaba. He de decir que probando un poco sin brotes el sabor en su conjunto estaba bien ensamblado.

Cerramos la cena con un salado que para ser de noche no suelo pedirlo mucho pero el que arriesga no gana, y esta vez acertaron tanto con la masa frita como con el interior. Un rulo de pasta brick relleno de langostino con unas hojas de menta y regado con una salsa agridulce y semillas de amapola. Estaba bien frito y el sabor de la menta era pasajero pero se notaba. Nada más que añadir.

El final y de los buenos, de los que hacen que la experiencia sea para repetir y seguir probando la carta en próximas ocasiones, una tarta de queso que lo vuelo a decir para que el que no lo sepa pero soy un apasionado de ellas en todas sus versiones. Esta vez y tal como me dijo el maître una de-construcción de tarta de queso, bien presentada y con un sutil toque dulce que hacía de la mezcla algo muy rico, suave y con notas ácidas agradables de sus frutos rojos.

Del maridaje esta vez no hablo, porque fue algo al uso ya que en la carta de vinos no había nada que me sorprendiera, por tanto nos decantamos por una cerveza eso sí  la especial de Vol Dam y un refresco. Nada fuera de lo normal.

PD: Para volver a repetir pero esta vez, iremos a almorzar para degustar más su cocina.

 

#Rompiendoelpaladar en Mala LLama Soul Food

Con muchas ganas de probar este novedoso restaurante en la zona oeste de la ciudad, y con recomendación de los amigos de la infancia David y Elena, me decidí a ir y fue todo una sorpresa la que me encontré. Esta vez iba con mi fiel compañera, la que me guía y me aconseja en mi vida y con la que puedo ser sincero y se que no se va a enfadar. Ella.


Ubicado en la Calle Pacífico 38, MalaLlama Soul Food se encuentra en segunda linea de playa cerca del Parque Mediterráneo. Con una terraza de unas 12 mesas en su exterior y unas 10 mesas en su sala, es un lugar novedoso y raro, pero lo raro gusta. Por tanto es de mi estilo. Tiene una decoración floral con un graffiti bastante chulo y una pared a medio terminar con el logo de la empresa, que la verdad a mi me gusta porque se sale de lo convencional. En la terraza tienen un pequeño mostrador donde podrás probar su carta de cocteles realizados por Menganito. No me preguntes porque, pero el tío lo da todo a la hora de mover la coctelera. Y disfrutaras con su trabajo!!

Con una carta corta pero intensa me dejaron boquiabierto con las texturas, colores y olores que se dieron en este cita con la gastronomía malagueña. O debo decir internacional con toques malagueños?? Eso mejor lo dejo a vuestra elección y opinión.

Lo primero y antes que no se me olvide, los vasos donde te sirven los refrescos son muy chic y gusta de beber en ellos. Los platos; que es a lo que vamos…. Sam Roll, con lechuga en su base, un rollito frito de carne que es una autentica delicia en la boca, con unas virutas de bacon y un polvo realmente sutil. La pastela, servida en plato largo de madera sobre hoja de palma. Dicho literalmente es un «mantecao de Antequera en la boca» . A continuación os describo esta frase, ya que la cocina de Malallama me hace retroceder en el tiempo y puedo revivir los sabores y olores de cuando era pequeño algo que hasta el momento ningún restaurante de Málaga había conseguido. Sigo con la descripción de la pastela con toques de naranja, canela, azúcar, mermelada y muchas cosas más que os dejo a probar. Proseguimos con los huevos Kalimero, de indescriptible sabor a cangrejo con huevo duro y una salsa de mostaza peculiar. Todo lo que pedimos siempre para compartir, ya que compartiendo se aprende el doble. Los udon carbonara estaban escandalosamente ricos y bien cocidos con panceta frita en su justa medida y la salsa que estaba para mojar pan.

Otro de los platos a destacar es el taco con carne estofada, cebolla roja encurtida y crema de payoyo con hojas de rúcula solo digo que lo pidáis por que os va a sorprender bastante. Para terminar con los salados el Pato de los Montes, un plato de migas con su pimiento frito, sus trocitos de foie a la plancha, su yema de huevo liquida y las migas muy crujientes de pan. Yo que soy un fan de las migas fue un atino al probarlas aquí, de esta forma tan diferente. Para cerrar esta fantástica experiencia faltaba el postre, el plato que entona o desentona un velada agradable, un buen final, o como diría un amigo mío. Un final feliz!! Tarta de queso en de-costrucción: crema de queso muy suave y dulce, laminas de fresa disecada, culis de frutas del bosque, peta-zeta de frutos rojos y un barquillo del de toda la vida. ¿Como comérselo? Fácil, lo destrozas todo, lo mezclas, abres bien la boca y para adentro. Y a los pocos segundos ya no tienes postre por que te ha encantado y quieres más. Todo esto bien maridado gracias a los consejos Maria Mostazo, jefa de sala de este fantástico lugar.


Gracias a Cristobal García y a su equipo de trabajo por la excelente y novedosa labor que están haciendo en la cocina.

 

 

 

Mi experiencia en Yubá

Como empezar a describir esta experiencia….. Fue algo premeditado ya que la decisión la tenía tomada desde hacía tiempo «aunque suene a novela con intriga». La compañía algo fundamental a la hora de hacer una buena visita ya que siempre 2  es mejor que 1, a la hora de opinar; mi jefa y amiga Trinidad Blanco gerente de la empresa Tierra de Eventos con la que colaboro desde el mes de Junio de 2017.


Empezamos con una pequeña visita a la parte baja del nuevo hotel Málaga Premium Hotel, situado entre calle San Juan y  calle 5 Bolas en pleno centro histórico de Málaga arrabal de la antigua ciudad musulmana. Una barra larga y bien limpia llamada Bendito fue nuestra primera toma de contacto con dicho establecimiento, decidimos tomar asiento en una mesa para dos y beber algo fresquito ya que hacia bastante calor en la tarde de ayer. Ya con la reunión que teníamos pendiente medio empezada y siendo las 20:30h (que es cuando abren la terraza) subimos a la 5º planta para sorprendernos con las magnificas vistas de la ciudad. Para admirar los tejados de la iglesia de San Juan y su portentosa torre del s. XVIII. Para un malagueño como yo, es un placer disfrutar de la ciudad y poder admirarla desde varios puntos. Desde arriba puedes divisar la Catedral, el edificio de Feliz Sáenz, la Noria y muchos lugares más.

Ya siendo la hora de cenar o tapear algo, bajamos a la primera planta donde se encuentra Yubá. Nombre con el que han bautizado a este restaurante de aspecto salvaje y desenfrenado. Una barra central estilo neoyorquino de forma cuadrada y con todos los espirituosos colocados en la parte alta seguido de todas la copas y vasos para servir. Como si estuvieras en la época de la ley seca de Estados Unidos, algo así pero con su toque malagueño. El restaurante tiene como activo principal la decoración de una selva, unas mesas de madera suave y listas para ser el buen apoyo de los platos de los Chefs Ivan Bravo y Mario Rosado. También tienes la oportunidad de sentarte en dos magníficos Chester cómodos y confortables que hacen que la estancia sea como en tu casa.


La carta no es muy amplia, pero tiene verdaderas delicias para el paladar, si te atreves a poner los 5 sentidos en los platos disfrutarás de los sabores, olores y esencias como yo tuve el placer de hacerlo . Si es así eres de los míos. Como siempre digo #rompiendoelpaladar , lugares donde probar es toda una aventura y donde la excelencia y la calidad van de la mano. De primero ya que nos llamo la atención a los dos: Tarta de San Marcos con Foie y Crema de Peras. Para que decir nada más si el nombre lo dice todo. Una milhojas de foie con un bizcocho en su base, una crema suave y un caramelo de azúcar en la superficie, por supuesto a soplete. También tomamos unas gzoyas de langostino con una sala japo que quitaba el sentido. La masa fresca y bien cocida su interior realmente sorprendente y la salsa pa’ mojar pan.

Decidí pedir – ya que cuando vienen conmigo a los restaurantes se dejan aconsejar por mí criterio y hasta el momento no he defraudado a nadie -,  un Wok con Shitakes y pato lackeado que estaba de escándalo. Un salsa que bañaba al pato realmente sorprendente en su sabor e intensidad, ligera y moderada, y unas verduritas en su punto justo de cocción con los Shitakes, todo ello con unos buenos Udon bien cocidos. Para finalizar y no podía despedirme sin probar el plato elaborado por Iván un plato africano con toques de su cocina. Algo que no había probado nunca y que sin duda volveré a pedir cuando vaya. Un pisto de tomate aderezado con anís estrellado, canela, curry, coco y otras especias que hicieron en mi paladar un verdadero orgasmo de felicidad. Una cama de arroz salvaje con unos trocitos de plátano frito que remataban un plato con personalidad propia.


Para finalizar y no menos importante el maridaje.  Una copa de Lucio 2015 de las Bodegas Morosanto de Ronda, al principio e de decir que al estar en la cava tan frío era duro de tomar, bastante astringente y sin olor ni sabor, pero a medida que tomaba contacto con el oxigeno y con los aromas que allí se dieron cita, la sorpresa fue muy grata, la tempranillo dejaba paso en boca a ese tanto por ciento de Syrah que suele combinar bien con las verduras.

PD: Como diría La Jose: son platos para rebañar con el dedo.


Te preguntarás: ¿ Por qué este nombre? Pues todo tiene una respuesta nada es casualidad o así opino yo.

Lo primero me presento: me llamo Fran y soy un cocinero de escuela, amante de la Cocina por su trato y respeto a los productos y a las elaboraciones. También soy Sumiller por tanto creo que hago un buen maridaje en mi vida. 

El maridaje es una de las artes que más me gusta en su conjunto ya que se puede combinar dos elementos y crear una sensación capaz de involucrar a los 5 sentidos. Quiero decir, que no todo el mundo es capaz de descifrar una combinación de una caja fuerte o saber que comer y con que beberlo, o saber mezclar sabores. Hace falta saber un poco de ambas materias para saber como se pueden combinar, como conjugar los sabores, los olores, los colores, en fin es como una paleta de colores de un artista.

Para mi la cocina es un arte que desde la antigüedad me ha cautivado. Los cocineros eran tratados como auténticos artistas con las manos. Con sus conocimientos, sabían agradar a todo tipo de público ya fuera de la alta sociedad o del pueblo llano. A todo el mundo le gusta un plato rico con el cual sentarse a la mesa y disfrutar de él. Pero Para mi es un agrado probar platos, combinaciones, vinos, elaboraciones nuevas.

En este blog intento descifrar todo minuciosamente y a mi estilo, sin rodeos, sin alardear de conocimientos, sin palabrejas raras solo con un decisión y una opinión firme a la hora de valorar un lugar. Ya sea en una mesa, un barril, el suelo o cualquiera de los espacios donde se pueda representar.

Ser sincero y decir la verdad es más difícil de lo que uno piensa ya que en algunas ocasiones no te gusta decirlo vaya a ser que molestes a un amigo o un familiar, pero así nace un critico; con un criterio propio. No es fácil y lo sabemos, pero algunas veces solo con dar un punto de vista podemos ayudar a alguien a mejorar, que no cambiar.

Un buen final. Esta frase la vais a ver mucho en este blog, ya que como buen «disfrutón» soy amante de la la buena comida, el buen servicio y el trato excelente. Creo que todos somos así pero no lo decimos. Yo sí.